15 Apr 2019

En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Después de haber estado en camino durante 7 días, Edward (45 años) llegó a Lima, la capital del Perú. Trabajó como conductor de autobuses durante 2 semanas, pero la persona que prometió ayudarlo con sus papeles nunca le devolvió su licencia de conducir. Decepcionado y con el poco dinero que le quedaba, viajó y vino a Cajamarca, donde ya estaba su yerno. No importaba dónde, si solo tuviera trabajo para comer. Trabajó en una mecanica durante algunas semanas, pero el dueño solo lo humilló.

Edward vino a nuestra Iglesia un domingo por la mañana. El es de Venezuela. Dejó a su familia atrás en busca de una vida mejor y poder enviar dinero, porque un salario se gastaba casi por completo en un kilo de carne. Más tarde nos conto que pasó por la iglesia y tuvo el deseo de entrar y luego quebrantar su corazón ante Dios. Así fue como llegó a nosotros. Agotado: físicamente, emocionalmente y mentalmente.

No conocíamos a Edward todavía. Acabábamos de tener una experiencia desagradable con un visitante que vino a la iglesia y causó desorden y desunion. Sin embargo, sabemos lo que Jesús nos pide en Mateo 5: "Si alguien te pide algo, dáselo. Y si alguien quiere pedirte algo prestado, no digas "no". Nuestra conclusión fue: una iglesia es un lugar donde los pecadores, criminales y prostitutas pueden venir y tener un encuentro con Dios. Donde estaba dentro de nuestro alcance, ayudamos a Edward, economicamente y con biberes. Lo invitamos a la casa por Navidad. Vino con su esposa y su sobrino, que acababan de llegar esa mañana, después de haber estado en camino desde Venezuela durante 5 días.

Edward y su esposa Ivey ahora trabajan en una escuela. La familia en gran parte se ha podido reunir de nuevo. El domingo pasado estuvieron en la iglesia entre diez y otros tres fueron al grupo familiar de la Iglesia. ¿No es genial? ¿No es para eso que somos Iglesia? Hebreos 13: “También le hacemos sacrificios a Él siendo amables, generosos y buenos con otras personas. Estos son sacrificios que hacen feliz a Dios ".

Oremos por Edward y su familia. Oremos por Venezuela!

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Leuk dat je meekijkt!

Wilfredo & Judith